Cómo mejorar el cortisol, el estrés y tu relación con la comida, atendiendo a estas recomendaciones de cada fase de tu ciclo menstrual
¿Te has preguntado por qué hay días en los que todo te estresa más, duermes peor o te cuesta concentrarte? La respuesta podría estar en tu ciclo menstrual y, en el cortisol, la hormona del estrés. Este mensajero químico varía a lo largo del ciclo, interactuando con el estrógeno y la progesterona, y puede aumentar o suavizar tus síntomas según la fase en la que te encuentres. Pero presta atención, una alimentación adecuada en cada etapa puede ayudarte a equilibrar el impacto del cortisol y a mantener el equilibrio hormonal.
Fase folicular (día 1–14):
- Los niveles de cortisol son bajos y por tanto, buena tolerancia al estrés y más energía.
- Nutrición y alimentos encaminados a mantener el cortisol con niveles estables de azúcar en sangre. Proteínas magras como el pescado, los huevos y el pollo. Carbohidratos complejos como la avena y la quinoa. Verduras crucíferas como el brócoli y grasas saludables como el aguacate, el aceite de oliva y las nueces.
Ovulación (día 14–16 aprox.):
- El cortisol influenciado por el pico hormonal, mayor riesgo de ansiedad y predisposición a mayor estrés e inflamación.
- Nutrición y alimentos recomendados con vitamina B6 y zinc como el plátano y los garbanzos. Las infusiones calmantes como la melisa y los frutos rojos como los arándanos, las cerezas y las fresas para reducir la inflamación causada por el aumento de ansiedad.
Fase lútea (día 15–28):
- ¡El cortisol se dispara! ¡presta mucha atención a crear un plan de ataque! fatiga, inflamación, cambios de humor e insomnio te acompañan.
- Nutrición consciente con alimentos con magnesio para relajar el sistema nervioso, ácidos grasos omega 3 como los del salmón y la chía, carbohidratos complejos como la quinoa por la noche, hierbas adaptógenas y/o refuerzo de ciertos suplementos asesorados de profesionales.
Menstruación
- Niveles hormonales bajos; el cuerpo necesita descanso y relajación.
- Nutrición para reponer energía y hierro con vitamina C, lentejas con pimientos, o naranja. Tes antiinflamatorios, por ejemplo con jengibre o cúrcuma.
